Como profesor de lengua, me interesa practicar el vocabulario con mi alumnado. Un campo semántico muy agradecido es el de la comida: siempre practico con ellos los verbos relativo a a las técnicas culinarias: freír, asar, cocer, escalfar, pochar, ahumar... a menudo, no conocen algunas y les cuesta trabajo describir adecuadamente la mayoría.
He encontrado de particular utilidad el tema del aprovechamiento de los alimentos, útil para recomendar a los alumnos como no desechar comida y como conservarla. También el del etiquetado de alimentos, ya que supone un texto informativo muy rico con el que trabajar varios partes y elementos paratextuales como gráficos e imágenes.
El campo de los mitos alimentarios ayuda a deshacer información falsa que afectaría particularmente a los jóvenes, tan preocupados hoy día por la imagen física y tan dispuestos a creerse cualquier información no contrastada que circule por RRSS o venga de boca creadores de contenido inexpertos.
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